
Hace unos dias, al salir del trabajo por la noche, y esperando el transporte a mi casa me encontre con ella... era güerita, muy flaquita, pequeñita y se veía muy sucia, pero a la vez muy vivaz y tenia un encanto que me prendó desde el primer momento...
Era una pequeña gatita de unos 10 dias que apenas habia abierto sus ojitos. Al parecer su madre la abandonó junto con otro gato (al que por cierto un compañero se llevó a su casa) en el area de mobiliario y demás basura de la tienda donde trabajo.
Cuando la tomé, de inmediato empezó a mordizquearme la mano (supongo que de hambre) y a maullar débilmente, y fue quizás eso lo que me hizo llevármela sin pensarlo. Ya en el camino, con ella dormida en mis piernas, caí en cuenta de lo que significa hacerte responsable de otro ser vivo (animal o ser humano). Siendo un bebé: darle de comer, mantenerla limpia y saludable, la inversión en ella, pero sobre todo, darle parte de mi tiempo (que por cierto, NO tengo), para que se sienta querida y atendida. Ni se diga lo que iba a decirme mi novio en el momento que me viera llegar con un animal recogido de la calle. Me lo imaginaba: "¡Ya te habías tardado! ¡Siempre agarras lo primero que te encuentras en la calle!". En ese momento me arrepentí y pense en dejarla por ahí en cuanto llegase a mi casa, pero ni modo, ya no había marcha atrás.
Los primeros días no fueron muy fáciles que digamos, en especial, porque como era apenas una bebita, solo tomaba leche y no podia hacerlo sola. Así tuve q hacerla comer dandole casi a la fuerza con una jeringa. Ya que se acostumbro a ella, a los dias, empecé a darle comida para gatos con la misma jeringa, poco a poco para que se fuera asentado su estomaguito.
En el caso de la convivencia con ella, tampoco ha sido muy fácil, ya que por todo lloraba: si tenia hambre, miedo, o por lo que se le ocurriera! De plano no me dejaba dormir y ganas no me faltaban de sacarla a patadas, asi que eso me hizo buscar paciencia donde no existía, Además, no suelo pasar mucho tiempo en mi casa: Salgo temprano y regreso muy tarde, asi que he tuve que arreglármelas para estar un poco más ahí con ella y que no se sientiera sola.
Ya que me tuvo un poquito más de confianza, la bañé. Creo que no le gusto para nada, pero como estaba llena de excremento, era mucho más que necesario. Ya que la vi limpiecita la vi tal y como era: UN ENCANTO!!
De todo esto ya ha pasado un mes, y aunque en un principio me arrepenti de haberla llevado a casa, me siento feliz de tenerla, primero que nada, porque de no habérmela quedado, de seguro ya estaria muerta; y segundo, porque deveras es un amor! super cariñosa, juguetona, peleonera, y está preciosa. Ya come ella sola, es sorprendentemente limpia y creo que nos hemos adaptado muy bien una a otra; de hecho, hasta mi novio (quien por cierto SI se quejó al principio) la adora, le gusta mucho jugar con ella.
En conclusión espero que todo siga saliendo bien con ella, que crezca sana y bella, pero sobre todo que tenga una buena vida conmigo... Y así será!

P.D.: La nombré Phoebe, como la del programa "Friends"

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